Hoy te voy a compartir una guía de lo que debes hacer si te quedas en casa.

Y resalto el «debes» hacer porque el objetivo de estas actividades es cuidar de tu salud mental.

Quedarse en casa no es fácil.

Tanto si estás sola o acompañada puede ser agobiante, triste, aburrido, depresivo, angustioso, etc. principalmente porque tienes menos distracciones de las que estás acostumbrada y te ves obligada a ver tu realidad (interna y externa) en lugar de «ocuparte» con otras distracciones.

 

Este artículo está especialmente dirigido a mujeres que se quedan en casa y que están a cargo del hogar, de la administración y cuidado.

Si es que deseas un enfoque más profesional te invito a leer los consejos para ser más productiva desde casa.

Pero si eres mujer y debido a circunstancias externas o por decisión propia debes quedarte en casa, debes entonces asegurarte de cuidar de ti.

 

Lo primero es cuidar de ti misma.

Como líder, como madre, como pareja, como mujer independiente. Cualquiera que sean tus roles, lo más importante eres tú porque si tú estás bien, puedes apoyar positivamente a todo cuanto te rodea.

 

Quedarse en casa significa un torbellino de emociones.

Puedes aburrirte o deprimirte.

Puedes sentirte desmotivada, descuidarte de tí mismas y caer en el embudo de pensamientos negativos.

 

Y lo más difícil de todo:

pasar por un proceso de adaptación hasta conocerse a una misma y entender cómo funcionas en esas circunstancias.

 

Yo sé que el éxito para mantenernos animadas, motivadas y activas mientras nos encargamos del hogar es valorarnos a nosotras mismaspor lo que somos como mujeres y no por lo que hacemos por el hogar.

Es decir,

ponerte a ti en primer lugar y tener una gran valoración de ti misma por la mujer que eres independientemente de lo que hagas o dejes de hacer por los otros.

 

La necesidad de ser valoradas es una necesidad natural, sin embargo quienes nos rodean no siempre nos dicen cuánto valoran las actividades diarias que realizamos y nosotras debemos sentirnos seguras de lo que valemos para no decaernos.

 

Con esta guía sabrás lo que tienes que hacer si te quedas en casa para mantenerte activa, motivada y animada.

 

 

Qué hacer si te quedas en casa

 

1.   Cuida de tu aspecto físico

 

Este paso es el más importante!

No puedes pasar los días ni en pijama ni en ropa deportiva. No porque te quedes todos los día en casa significa que no tengas que arreglarte.

Por el contrario, para mantener tu salud mental es importante que cada vez que te veas al espejo te veas arreglada.

No estoy hablando de maquillaje ni largas horas de peinado, eso es decisión personal.

A lo que yo me refiero es a estar limpia, vestida y peinada capaz de recibir cualquier visita sorpresa o salir rápidamente de casa.

Al tener este aspecto en mente tomas la primera decisión sobre ti misma.

¿Qué es lo que tú consideras importante de tu aspecto físico?

Para algunas será tener las uñas arregladas, para otras será usar aretes, o para otras será tener el cabello limpio.

Es tú decisión, más ahora que no tienes que cumplir con ningún estándar social ni aprobación de nadie.

Si para ti estar linda es ponerte ropa floja, entonces hazlo, si es que te sientes linda usando vestido, úsalos.

Cómo tú te quieras vestir y ver está bien siempre y cuando te sientas feliz con tu aspecto, muestre la mujer que eres y al verte al espejo te regales una sonrisa.

 

Principio de vida:

Debes arreglarte para ti misma y no para el resto. Arréglate y sonríete al ver tu imagen reflejada en el espejo.

 

2.   Fortalece física, mental y espiritualmente

 

Estamos hasta el cansancio de escuchar que debemos hacer ejercicio.

Y hoy no hay excusa alguna para no hacerlo.

Para hacer ejercicio físico mientras te quedas en casa tienes opciones que van desde hacer 20 minutos de ejercicio siguiendo un video en internet, hasta limpiar la casa moviéndote al ritmo de baile.

Para hacer ejercicios dirigidos por internet mis favoritos son los de Fitness Blender o los de Freeletics.

Pero hay para todos los gustos.

Tienes yoga, pilates, zumba, subir gradas, limpiar ventadas, etc.

Lo importante para mantenerte físicamente fuerte es que tu cuerpo se mueva más allá del televisor a la cocina.

La importancia de hacer ejercicio va más allá de mantenernos bien físicamente, lo cual también ayuda a nuestra autoestima.

Lo realmente importante es lo que ocurre en nuestro cerebro cuando hacemos ejercicio.

Lo explico en una forma sencilla:

El ejercicio libera dos tipos de soldados, los unos atacan directamente el estrés. Y los otros protegen y reparan tus neuronas para pensar mejor.

Mientras esto ocurre, cuando haces ejercicio tu cerebro también libera endorfinas y estas son capaces de bloquear y proteger al cerebro de sensaciones de dolor.

En resumen, hacer ejercicio hace una mente fuerte y feliz.

Y eso no es todo.

El ejercicio mental y espiritual también forman parte de las cosas que debes hacer si te quedas en casa.

Puedes incluir el hábito de la oración, de la meditación, de la respiración, etc. y con ello aprender a conectarte con tu interior.

Y para el ejercicio mental, puedes regalarte la oportunidad de aprender, de incrementar y fortalecer tus capacidades, de construirte como la mujer que tú quieres ser.

Para ello te ofrezco una amplia gama de cursos digitales que puedes seguir ahora que tienes el tiempo de estar en casa.

 

3.   Haz del almuerzo algo especial

 

El problema quedarte en casa es que pronto te sumerges en una rutina en la que te descuidas a ti misma y la hora del almuerzo suele ser la primera forma en la que lo haces.

Si estás sola ocurrirá aún más rápido y de peor forma porque de repente lo dejarás de considerar importante.

Esto ocurre porque generalmente se relaciona la comida con un situación social y cuando no lo es comes mal, comes rápido, comes poco saludable.

Atención, debes cuidar de ti!

Como mujeres, nuestra naturaleza nos hace preocuparnos por los otros más que por nosotras mismas y eso nos juega en contra cuando debemos almorzar solas todos los días.

Para que me esfuerzo si no lo voy a compartir con nadie más

Hoy no voy a entrar en detalles de cómo debe ser tu dieta, ni de qué tipo de alimentación debes o no tener.

Hoy te hablo del momento. Come en el comedor, bien sentada, con la mesa arreglada. Regálate ese momento para ti, para ver y disfrutar de lo que estás comiendo.

Al fin y al cabo no te tomará más de 15 minutos así que trátate bien durante esos 15 minutos.

Necesitas que tu cerebro entienda que estas comiendo para que así envíe las indicaciones a tu metabolismo de procesar los alimentos. Necesitas que tu cuerpo produzca energía, no que guarde calorías.

 

 

4.   Siente el aire fresco

 

Sé que puede sonar contradictorio que te pida que sientas el aire fresco si estás encerrada en casa, pero si es posible, y es necesario.

Todos los días recibe un poco de aire fresco, incluso si vives en la mitad del centro de la ciudad.

Si tienes balcón o jardín, tómate un tiempo para estar afuera.

Puedes tener una de tus comidas afuera, puedes leer, o puedes compartir con tu familia. Yo hoy por ejemplo me senté 15 minutos afuera con mi hija a leer un cuento.

Y si llueve no importa, abre las ventanas o las puertas y párate en el marco, lo suficientemente expuesta para escuchar la lluvia caer sin mojarte.

Necesitas respirar aire que no sea el de tu casa, escuchar ruidos externos, sentir el calor del sol si es posible.

Puedes tomarte una tasa de te frente a una ventana abierta, llamar por teléfono, o simplemente disfrutar en silencio de ti misma mientras sientes la brisa tocando tu piel.

 

 

5.   Ten un círculo social y habla cada semana con alguien

Para efectos de este post, hablar con tu pareja no cuenta ya que la intención es enriquecer tu vida fuera de casa.

Y para ello te invito a mantener tus círculos sociales dedicándole mínimo 30 minutos a la semana a ello.

Pero no me refiero a 30 minutos de curiosear las redes sociales.

Aléjate de las redes sociales y ten verdadero contacto personal e intimo con alguna de tus amigas o familiares.

Tener que estar en casa no te impide comunicarte con quienes amas y darles tiempo de atención y diálogo interesante.

Lo que no te puede ocurrir es que pase una semana completa sin hablar con nadie fuera de casa.

Al permanecer tanto tiempo encerrada hablarás tanto contigo misma que perderás la noción de si estamos pensando en voz alta o no.

Sin embargo, los humanos somos seres sociales y necesitamos de los otros.

Muchos dirán que los amigos se pierden con la edad y que cada vez es más difícil. Sin embargo los necesitas.

Llama cada semana a algún conocido, amigo o familiar para conversar.

Tu mente necesita oxigenarse y necesita generar establecer relaciones para mantenerte activa.

Una persona socialmente activa es más interesante y menos propensa a sufrir de depresión.

Quedarte en casa no tiene por qué ser una mala experiencia, todo depende de cuánto hagas por ti mientras cuidas del hogar.

Recuerda que debes aprovechar de estos momentos y experiencias para formar a la mujer que quieres ser.

 

Tu objetivo es ser una mujer feliz, debes trabajar para alcanzarlo y no dejarte decaer en ninguna circunstancia.

 

Hacer las cosas positivas solo depende de ti.

 

Hasta pronto

 

¿Te sirvió esta guía?

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