Aprende a librarte del autosabotaje, a amarte y a aceptarte a ti misma sin miedo a lo que digan los demás con la ayuda del curso «La Mejor Versión de Ti»>>>

Hay cientos de formas en las que caes consciente o inconscientemente en el autosabotaje.

Y posiblemente dices estar luchando en contra de ello.

Buscas mantenerte positiva, lees todo lo posible, haces visualizaciones, etc.

Y aunque la teoría la conoces de memoria, sigues siendo presa de tu autosabotaje.

Y esto ocurre porque no sabes dónde está la raíz del problema.

Lastimosamente crees que el autosabotaje se da con las oportunidades laborales que rechazas, con las relaciones tóxicas que mantienes y con cada día repetirte a ti misma que no puedes hacerlo.

Y sí, todo eso es boicotear tu vida, tu futuro.

Y con cada acción de esas dañas tu relación contigo misma.

Pero atención.

Aunque todas las que te mencioné antes si son formas de autosabotaje, ahí no está el núcleo del problema.

El núcleo del problema está en la mala relación que tienes contigo misma.

Tú te maltratas y al hacerlo cultivas una relación limitante, denigrante y negativa contigo misma.

Sígueme en esta reflexión y descubre dónde está la raíz de tu autosabotaje.

 

El autosabotaje nace cada vez que te maltratas

 

¿Cómo crees que dañas la relación contigo misma?

Piensa en cómo ha sido tu día, en las conversaciones mentales que has tenido, en la actitud que mantienes y las ideas que se te cruzan por la mente.

Déjame guiarte en esta reflexión.

 

¿Te miras al espejo y te criticas duramente?

¿Dices palabras horribles cuando miras tu cuerpo?

¿Cuántos calificativos negativos utilizas cuando hablas de ti misma?

¿Cuántas veces dejas de creer en ti misma?

 

Es curioso que constantemente estés buscando oportunidades y soluciones a tu frustración, ansiedad y fracasos.

Pero te estás equivocando al buscar la solución fuera de ti.

Imagina lo siguiente;

Si ves un hombre gritando o insultado a una mujer, ¿qué haces?

Posiblemente te escandalizas e intervienes.

Rechazas enérgicamente cuando escuchas a alguien insultar a una pequeña niña.

Apoya a tus amigas y deseas que se alejen de aquellos que las ignoran, desprecian o humillan.

¿Pero qué haces respecto a ti?

El autosabotaje empieza cuando te maltratas a ti misma al mirarte al espejo y  decirte cosas horribles.

 

 Cada vez que piensas en ti misma con adjetivos negativos construyes barreras que no son ciertas

 

Y eso no es todo.

también nos maltratas cada vez que crees que mereces menos por cargar con culpas que no son tuyas.

Ya profundizaré sobre eso más adelante.

 

 

El autosabotaje se enraíza cada vez que criticas tu cuerpo

 

Piensa en la cantidad de veces a la semana que te miras al espejo y te dices a ti misma que estás gorda, flaca, fea, sin forma, ojerosa, arrugada, etc.

¿Cuantas veces te miras a ti misma y piensas que eres «un desastre”?

Lastimosamente somos capaces de decir que odiamos nuestro cuerpo o alguna parte de él.

Y aunque en teoría sabemos que es agresión cuando alguien más critica nuestro cuerpo, muchas veces lo permitimos, lo creemos y lo aceptamos como cierto.

A pesar de que nuestros cuerpos nos cargan, protegen y llevan a todas partes, somos incapaces de amarlo y cuidarlo!

Lastimosamente la lucha en contra de nuestros cuerpos es inagotable y no dejamos de criticarnos.

Y en cada auto crítica se siembra una semilla de futuro autosabotaje.

Ocurre porque al criticarte, poco a poco empiezas a desvalorizarte.

Al hablarte mal empiezas a aceptar que otros también lo hagan.

Y mañana, cuando se te cruza la idea de que puedes tener una mejor vida, anulas tus pensamientos asumiendo que no lo mereces.

 

Cargar con culpas también es maltratarte

 

El autosabotaje forma también sus raíces en cada culpa que cargas.

Y el peso de esas culpas que no son tuyas duelen con cada minuto que pasa y con el tiempo se convierten en perfectas justificaciones para maltratarte.

Al fin y al cabo sientes que «te lo mereces»…

Por eso cada día hay mujeres viviendo bajo la sombra del maltrato.

Porque creen que lo merecen e incluso se castigan ellas mismas.

Así que es momento de que veas que cada vez que te conformas con menos porque cargas con culpas que ni siquiera son tuyas te estás autosaboteando.

Crees equivocadamente que no podrías tener nada mejor, entonces ni te lo das, ni lo exiges.

Deja de culparte por errores pasados.

Cada vez que lo haces estás justificando el maltrato al creer que lo buscaste y que por lo tanto solo te queda “aguantar”.

 

 

El autosabotaje se fortalece al ignorar tus necesidades

 

Hay miles de veces que no tes valoras y que pones tu propia vida al final de las prioridades.

Estás tan preocupadas de todo lo que te rodea, que olvidas ver dentro de ti.

Y muchas veces eres tú misma la que pone cualquier motivo para desviar la vista de tu análisis interior.

Muchas otras veces simplemente olvidas lo que significa y lo necesario que es ver en tu interior.

Y así dejas de lado tus necesidades más esenciales.

Te valoras tan poco que no solo dejas de lado tus sueños sino también olvidas tus virtudes y capacidades.

Existen frases que te repites durante años sin aceptar que cada palabra de esas es maltrato. Cada vez que decimos frases como

  • “yo soy mala”
  • “no puedo hacerlo”
  • “siempre lo hago mal”
  • “yo no sirvo para eso”

Estás alimentando tu autosabotaje.

Decirte esto cada día te desvaloriza.

Y mientras más te desvalorizas, menos importante crees que son tus necesidades.

Al desvalorizar tus necesidades y verlas como “no tan importantes” te boicoteas a ti misma.

 

No debes apagar tus sueños

 

El autosabotaje se solidifica cada vez que hay una mujer apagando sus sueños al decirse a sí misma que nunca podrá hacerlo.

Esta mujer se limitará a satisfacer las necesidades de otros porque estará convencida que ella no es tan importante.

Y así, sin darse cuenta se irá entrará en un círculo vicioso de limitaciones, barreras mentales y autosabotaje.

Tú puedes cambiar tu historia.

Empieza cada mañana al mirarte al espejo y decir en voz alta todos tus atributos.

Piensa en lo hermosa que eres y repite cada día lo bien que estás.

Ten presente tus virtudes y promueve con ellas tu fuerza interior.

Deja de criticar tu cuerpo y empiezas a amarlo y a cuidarlo como se merece.

¿Quieres dejar de autosabotearte?

Deja de pensar que hay motivos que justifiquen las mil formas en las que te maltratas a ti misma y en las que permites ser maltratada.

No hay culpas, ni justificaciones, ni nada que haga que merezcas ser maltratada.

Ningún error que hayas cometido, ninguna circunstancia a la que hayas estado expuesta, nada justifica dañarte.

Dejas de conformarte con menos al pensar que por tu culpas “mereces” menos.

No!

Tú estás para vivir en grande, para disfrutar de ti misma y brillar con luz propia.

No se trata de merecimientos, se trata de que ese es tu propósito en esta vida.

Así que no te limites a vivir una vida que no quieres.

No hay nada que debas aguantar y tu presente no tiene que ser igual al pasado.

 

¿Quieres romper con el autosabotaje?

 

Entonces deja de desvalorizarte

Deja de decir todo lo que no puedes hacer y de recordarte todo en lo que fallaste.

Deja de maltratarte al considerar tu necesidades como importantes y al ponerte al final de las prioridades.

De ahora en adelante pondrás límites y te regalarás actividades y actitudes positivas para ti misma.

Debes reconocerte como un ser importantes.

Eres una mujer con sueños válidos y con grandes virtudes y es hora de que estés consciente de ello.

 

Un compromiso para acabar con el autosabotaje

 

Yo hago este compromiso conmigo misma y quiero que tú me acompañes en ello.

Lee e incluye todo aquello a lo que tú también te comprometes para matar la raíz de tu autosabotaje.

Después de esto aún tenemos mucho trabajo por hacer, pero aquí está el núcleo del problema y es aquí donde empieza la solución.

 

Así que yo me comprometo a verme al espejo cada mañana y repetir en voz alta que soy hermosa y valiosa.

Haré las paces con mi cuerpo y empezaré a cuidarlo más.

Me comprometo a dejar de criticar aquellas partes de mi cuerpo con las que no me siento cómoda. Y me esforzaré para regalarme una sonrisa cada vez que vea mi cuerpo desnudo.

Me comprometo a valorar cada una de mis habilidades.

No me autosabotearé diciendo que no puedo o que no sirvo.

Tampoco dejaré mis necesidades o mis sueños al final de mis prioridades.

De ahora en adelante mi prioridad y compromiso es vivir feliz y en paz así que puertas adentro me valoraré más.

Si empezamos por hacer estos pequeñísimos pero muy necesarios compromisos estaremos dando pasos grandes.

Estaremos sembrando las bases de un futuro sin maltratarnos a nosotras mismas.

Dejaremos de autosabotearnos y seremos fuertes, mucho más fuertes.

¿Empezarías conmigo este compromiso?

Déjame un comentario, quiero saber lo que piensas.

Hasta pronto

Marie