Hoy quiero hablarte sobre cómo aprender a perdonar.

Y lo hago porque un día leí un escrito que decía la importancia del perdón.

Prácticamente era una definición precisa sobre lo que era el perdón, pero jamás leí el como lo podía lograr.

¿Cómo iba a perdonar al ex novio violento que literalmente hizo añicos mi autoestima durante mi adolescencia si jamás lo volví a ver?

¿Cómo iba a perdonar a mi mejor amiga por abandonarme en un momento crítico de mi vida si se fue sin decirme adiós?

¿O cómo iba a pedirle perdón y a perdonar a Dios si rompí los lazos con él mucho tiempo?

Y así una larga lista de perdones pendientes que tenía en mi lista y que me sentía incapaz de hacer, de sanarlos, de vivirlos.

Hoy quiero hablar de este tema por que me siento preparada para poder ayudarte en este proceso que yo veo como sanación interna.

Te advierto que no será fácil pero sí será sumamente satisfactorio.

¿Te animas a continuar?

 

3 ejercicios para aprender a perdonar

 

Recuerda que esta pequeña guía esta basada en mi experiencia.

No tiene nada que ver con ninguna religión o ideología y va más allá de todo lo que he podido leer y experimentar.

En mi búsqueda interna de perdón leí sobre muchos temas, religiones, practicas, rituales y de más que fui probando y descartando por que simplemente no vibraban mucho conmigo.

Porque sí, YO creo mucho en que lo que es para ti, te encuentra y se queda contigo.

Leí algo sobre budismo, Kabbalah, Cristianismo, Energías, Purificaciones, y así un sin fin de cosas que fui poniendo en marcha conforme me sentía preparada.

Así que mi consejo es que tú hagas lo mismo.

Ojalá que estos consejos que tengo para ti te ayuden a comenzar.

Que identifiques cómo aprender a perdonar y así puedas sentirte más plena, más feliz y mucho más ligera.

 

# 01 Perdónate a ti misma, no podemos comenzar si no lo has hecho

Llegó el momento más bendito, más glorioso y más difícil.

INTROSPECCIÓN

¿Por qué situación te pides perdón?

¿Haz hecho algo que te lastimo?

¿Haz dañado a alguien de manera consiente y eso mismo te quita el sueño?

¿No supiste irte en algún momento de tu vida que estaba haciéndote daño?

¿Haz tratado mal a tu cuerpo durante tanto tiempo que ahora ya no sabes lidiar con el?

¿Fuiste permisiva con alguna persona que estaba haciéndote mal?

¿No supiste decir NO en muchas ocasiones?

Y así una larga lista de preguntas que tendrás que hacerte para poder saber de dónde partir para lograr perdonarte a ti misma.

Ese paso considero en base a mi experiencia que es lo más difícil.

Porque a quién le gusta sentir dolor al recordar aquello que nos lastimó…

Bueno, pues perdónate mujer.

Ningún mal dura cien años y no hay quien los aguante.

Así que muestra ese amor que te tienes a ti misma y abraza a tu niña interior y dile que a partir de ahora la vas a cuidar mas que nunca.

Es importante dejar de juzgarte tan duramente.

Es momento de ser gentil contigo misma y poder curar esas heridas que nadie más podrá curar mas que tú.

Esto no significa que comencemos a bailar, a cantar y a regocijarnos por las calles, pero se puede sin embargo, desarrollar una actitud correcta y más positiva.

Yo me perdone por ser tan dura conmigo misma durante tantos años.

Me perdoné por no cuidar de mi, de mi cuerpo, por permitir que los malos pensamientos me atormentaran, por vivir bajo el rigor del ego mucho tiempo.

Me pedí perdón por no irme a tiempo de muchas personas y situaciones que me lastimaron, me pedí perdón por pausar mi carrera, mis intereses, pedí perdón a Eli mamá, Eli esposa, Eli amiga, Eli hija, Eli SER HUMANO, MUJER.

Ojalá tú puedas hacer lo mismo contigo.

Si de verdad quieres aprender a perdonar comienza aquí, desde lo interior, desde el centro de todo.

 

#02 Perdona a las personas que amas, aunque no te lo hayan pedido

 

La práctica hace al maestro y para aprender a perdonar, debes permitirte perdonar.

¿Alguna vez te lastimo alguien a quien amas profundamente?

Tu pareja, tu hijo, tu madre o padre, tu familia, amigos cercanos, etc.

A mi sí, mi familia cercana me lastimo mucho, de manera inconsciente o consciente, no lo sé, pero me lastimaron cuando me alejaron porque tal vez no sabían como tratar a la nueva Eli después de que falleció mi esposo.

Definitivamente me sentí herida, necesitaba contención, compañía, paciencia y mucho amor de los míos.

Tal vez ellos no supieron lo que yo necesitaba en ese momento por que jamás lo pedí.

Jamás les dije que me sentía aislada, rota y cero acompañada (Todo esto lo supe en el punto 1, introspección )

Pero aún así, los perdoné después de haberme perdonado a mí por asumir que las personas son adivinas y perfectamente están consientes de sus actos cuando obviamente no siempre es así.

Te aseguro que tú quieres aprender a perdonar.

El perdón es la llave a la vida, es el camino a la plenitud, es la parte donde se aligera la carga.

El perdón, si lo entendemos como soltar aquello que nos genera emociones negativas, es un factor fundamental para liberarse del sufrimiento, que para el budismo viene del apego.

Suelta y fluye.

Que prevalezca en ti la idea de vivir solamente de emociones que te glorifiquen, te llenen de amor y gratitud.

¿Que mejor que perdonar en el momento?

¿Qué mejor que irte a la cama sabiendo que este día no hubo rencor en tu corazón, en tu alma, en tu vida?

Perdonar al ser amado no deberá causarte conflicto, por que al final de todo

¿Por que no dar lo que queremos recibir?

Somos humanas y también dañamos y nos arrepentimos.

Solo es cuestión de priorizar el acto de amor puro y gentil para con los nuestros.

 

# 03 Perdona a toda aquella persona que haya tocado tu vida aunque ya no esté en ella

Nadie ha dicho que aprender a perdonar es fácil.

Ofrecer el perdón mejora tu vida aunque tal vez no la de la persona que estés perdonando.

Sabemos que al final del día este trabajo es tuyo, va a mejorar tu autoestima, tu vida, tu manera de vivirla, pero estamos consientes de que al final se trata de ti, que a partir de ti todo va a fluir.

Cuando otorgas algo que NADIE te ha pedido te estas liberando de la amargura, el resentimiento, el rencor, la tristeza, el odio que dejo esa acción en tu corazón.

Yo puedo decidir perdonar a alguien que no está arrepentido de haberme dañado, porque mi intención al perdonar no es que esa persona quede libre de culpa, si no que yo quede libre en mi interior.
El objetivo al perdonar es que yo tenga paz, que yo pueda vivir bien y sin mirar para atrás.
Todas somos  susceptibles de ser heridas emocionalmente.
Corazones heridos, relaciones rotas, malos entendidos, enfrentamientos, promesas no cumplidas, traiciones, deslealtades, ausencias,
Todo esto forma parte del lado oscuro de la vida.
La realidad es que pueden ser muchas situaciones las que nos lastimen  y generen en nuestros corazones un profundo resentimiento y tristeza que sentimos no nos permiten avanzar y para eso existe el perdón.
Lo tenemos aquí como una maravillosa oportunidad para sanar nuestra herida y así poder continuar viviendo en plenitud.

Reflexión sobre el proceso de aprender a perdonar

Espero que en esta breve guía hayas podido encontrar algo que te sirva para comenzar en este camino maravilloso que es el perdón.

No puedo darte la formula mágica, la guía predilecta para llegar al objetivo.

Ojalá la tuviera y así la pudiera compartir contigo, pero no es así.

Me tomo aproximadamente 4 años entender que al otorgar el perdón me estoy sanando a mi misma.

Me costó llanto, dolor, coraje, noches sin poder dormir.

Y me costo vida, por que deje de vivirla por estar resentida con todos.

Perdoné y pedí perdón, trate de renacer de las cenizas como el ave fénix…

Hoy más que nunca entendí que el perdón es algo que debemos de enseñar a hacer a los nuestros, debemos de dejar de sentir vergüenza al pedirlo, debemos dejar el ego al otorgarlo.

El objetivo de la vida no es más y resumido en la felicidad y la plenitud, y como siempre te digo, la fuente inagotable de amor vive en cada una de nosotras.

Vive en ti, en mi y en todas.

Solo hay que dejar que estás dos cualidades del ser humano fluyan y guíen nuestras vidas, al fin

¿Quién se cansa de dar amor y gratitud?

Por que hasta lo más malo que nos pudieron causar venía acompañada de una enseñanza.

Te abrazo mi diosa, espero que a partir de aquí vivas más intensamente y más ligera.

Elizabeth