¿Cuánto te conoces a ti misma?

¿Cuánto conoces de tu cuerpo?

¿Cuán conectada está tu mente con tu cuerpo?

Empiezo preguntándote todo esto porque en este artículo voy a guiar en una reflexión.

Pero esta vez quiero que salgamos un poco de lo común, de lo que ya has venido practicando y de lo que seguramente esperas que te hable.

Veamos,

hasta ahora te he hablado de lo importante que es conocerte mejor para alcanzar todo tu potencial, para construir una autoestima saludable y para vivir a consciencia.

Pero este auto conocimiento y conexión contigo misma no se desarrolla únicamente desde el plano intelectual o desde tu capacidad de desarrollo, sino también desde el plano físico, específicamente desde tu sexualidad.

Y por eso la pregunta

¿cuánto conoces a tu cuerpo?

Sígueme para descubrir qué significa autoconocerte en la intimidad

 

 

Qué es autoconocerte en la intimidad

 

La semana pasada me encontraba conversando con una experta en el orgasmo y nuestra conversación se enfocó específicamente en la oportunidad que tenemos las mujeres de autonocernos en la intimidad del placer.

Salgamos de los tabúes, de los prejuicios y sobre todo salgamos del morbo.

Es momento de hablar con sinceridad desde el amor y aceptación hacia tu cuerpo.

Tienes un cuerpo maravilloso que es herramienta de desarrollo, amor, placer, etc.

Pero muchas veces ni lo conoces ni lo valoras.

Lo vistes, lo alimentas, lo mueves… pero la mayoría de las veces lo haces en piloto automático.

También lo criticas, lo limpias, lo cuidas y lo amas…

Un constante va y viene según las circunstancias emocionales en las que te encuentras.

Pero

¿Lo conoces en la intimidad?

¿Sabes cómo se ven, cómo funcionan y cómo dar placer a las partes sexuales de tu cuerpo?

Si no lo sabes,

si quieres superar miedos o barreras mentales que te limitan hacerlo,

o si quieres disfrutar de ti misma sin vergüenza este artículo es para ti.

 

Mi objetivo aquí es guiar únicamente para conocerse mejor en la intimidad.

Conocerte mejor a ti misma significa saber escuchar y comprender tu cuerpo desde tu sexualidad con placer.

Significa, por supuesto, respetar que el sexo está para ser disfrutado POR TI.

Lo que estés experimentando tiene que gustarte tanto mental como físicamente.

Si, antes que nada se trata de ti.

Se trata de que tú conozcas cómo te sientes cómoda, qué es lo que más disfrutas y cómo funciona tu cuerpo ante el placer.

El objetivo es estar conectada con tu interior, consciente de tu temperatura, de tu respiración y de la respuesta de tu cuerpo ante una situación de placer.

Y cabe recalcar que hablo de una situación de placer porque esta puede pero no necesariamente debe ser una experiencia sexual.

¿Cómo hacerlo y qué evitar?

Te lo cuento a continuación.

 

 

3 consejos para conectarte íntimamente con tu cuerpo

 

Antes que nada quiero que tomes estas palabras como una guía para conversar contigo misma.

Tú eres la única que sabe la mejor forma de vivir ese proceso de autoconocerte en la intimidad.

Solo tú sabes de qué forma hablarte, cómo responde tu cuerpo, qué es lo que quieres y qué es lo que no.

Así que lee mis consejos como una guía para acercarte a ti misma, pero reconoce que tú, si te conoces y respetas a ti misma, tienes el poder y el conocimiento para darte el mayor placer.

 

1. Infórmate

Olvida cualquier idea vergonzosa que tengas sobre tu cuerpo o sobre la sexualidad e infórmate.

Pero infórmate de verdad.

No por cualquier idea o concepto pornográfico, estos están LEJOS de ser verdad en tu camino de autoconomiento.

Tampoco por las redes sociales, lo que es placer para otros no se parece en nada con lo que será placer para ti.

Sino que infórmate sobre cómo funcionan los puntos con más terminaciones nerviosas de tu cuerpo.

Si, la teoría y la ciencia médica son bienvenidas.

Y si no confías en quién preguntar o no te sientes cómoda investigando sobre ello, entonces el siguiente punto es para ti.

 

2. Desnúdarte y siéntete

Para autoconocerte en la intimidad debes tener un momento íntimo contigo.

Hazlo de la forma, en el horario y en la posición que tú quieras y como te sientas cómoda.

Puedes hacerlo en la ducha aprovechando que ya estás desnuda, o puedes hacerlo recostada sobre tu cama.

Tan solo siéntete.

Siente cómo es tu cuerpo de verdad y cómo responde a tus estímulos.

Abrázate, mímate, tócate.

Hazlo como tú quieras, solo tú decides.

Si te sientes cómoda está bien, pero si hay algo que te incomoda ya sea mental o físicamente entonces detente, ya crearás otro momento para volver a intentarlo.

 

3. Mírate

Curiosamente aún son muchísimas las mujeres adultas que no se ven sus cuerpos.

Cuando somos pequeñas, antes del morbo, de la vergüenza y de falsos conceptos sociales, vemos nuestro cuerpo y nos preguntamos sobre cada parte de él.

Más adelante, según como hayas crecido, las experiencias que hayas vivido y los tabúes que invaden tu mente, dejas de mirarte.

Mírate por completo, te necesitas para comprenderte, amarte y cuidarte.

Toma un espejo y mira aquellas partes que no puedas alcanzar por ti sola y conócete.

Te aseguro que no hay nada de qué avergonzarte y en tu intención de autoconocimiento no hay nada de malo.

Tú mandas sobre tu cuerpo y para que tomes verdaderamente el poder, debes conocer exactamente cómo es y qué es lo que le gusta.

 

Dicho esto ya sabes que debes conectarte contigo misma a tu velocidad y en tu forma.

Sabes que tú tienes el inmenso poder de cultivar verdadero placer al autoconocerte en la intimidad.

Y reconoces que el autoconocimiento es una experiencia alejada del morbo y la vergüenza.

Entonces ahora es momento de comentarte sobre lo que NO quiero que hagas.

 

 

Lo peor que puedes hacerte en tu experiencia sexual

 

Te confieso que se me hace difícil no afanarme en este tema por la cantidad de rabia que puede llegar a despertarme este tema.

Y es que lo peor (bajo mi punto de vista) que puedes hacerte a ti misma en tus experiencias sexuales es no disfrutar.

La intimidad, el sexo, incluso el amor están para disfrutarlos, para sentir placer con ello.

Y si no lo estás disfrutando es porque algo está muy mal.

Tienes que ser fiel contigo misma y saber escucharte siempre.

No estás para satisfacer a otros, ni para hacer algo que no deseas, ni para prestar tu cuerpo en contra de tu voluntad.

El sexo no es malo si es que es deseado, si es que te sientes cómoda contigo misma al hacerlo y si emocionalmente te sientes segura.

Y tu sexualidad no es motivo para avergonzarte.

Conócete, ámate, respétate y permítete sentir placer que hacerlo es sano para tu relación contigo misma.

 

 

Conclusión

La relación que más debes cuidar es la relación contigo misma.

Y así como darte lo mejor significa mantenerte en desarrollo, atreverte a tomar las oportunidades, cuidarte y tantas cosas más, también significa conocer tu cuerpo como una bella y perfecta herramienta de placer.

No vivas el sexo como una condición social sino como una decisión propia de disfrutar en la intimidad.

Ese momento es tuyo, es íntimo y es perfecto.

Vive un verdadero autoconocimiento en la intimidad a través de experiencias sanas y positivas contigo misma.

Observa tu cuerpo, dale atención, caricias y cuidado. Por lo menos mil veces más que lo que haces a tu pareja.

Conócete, atrévete a sentir que únicamente tú tienes el control y el poder sobre tu cuerpo y que no hay nada de malo en ello.

Haz de este un momento tuyo, un momento para vivirte conscientemente con amor, con placer y con cuidado.

 

Y antes de despedirme quiero que me respondas en los comentarios a una preguntas

 

¿Conoces cómo darte placer y lo haces sintiéndote a gusto contigo misma?

Esperaré tus respuestas!

 

Hasta pronto