Sé que será más feliz sin mí y por eso lo dejé ir.

Esta es la historia de una relación que fue maravillosa incluso cuando debió terminar.

Emma nos cuenta la historia de cómo dejó ir al ‘amor de su vida’ porque no estaba lista para vivir todo aquello que esa relación le ofrecía.

 

Esto es lo que Emma nos cuenta de su historia:

 

«Cuando pienso en él aún siento un vacío en el estómago…»

No me atrevo a decir que lo extraño o que me hace falta…

Es más como un sentimiento de vértigo, aún me asusta un poco la idea de pensar en lo que hubiese sido mi vida junto a él.

Al fin y al cabo yo lo dejé ir.

Él es un hombre maravilloso, extremadamente apuesto y posiblemente el más caballero del mundo.

Es sin duda el mejor hombre que he conocido en mi vida y fue el mejor novio.

Y aunque yo sabía lo valioso que era le pedí que me dejara.

Y ahora, cuando veo la vida que él tiene, pienso que yo estaba en lo cierto, yo no le hubiese podido dar esa vida.»

Él era apenas un año mayor que Emma, la quería con todo su corazón y se lo demostraba a diario, vivieron por un tiempo una relación hermosa, incluso después de que él se fue a otro país.

 

Según Emma, la relación a distancia no fue difícil, incluso se mantuvo de forma positiva.

 

Después de seis meses él estuvo establecido económicamente, tenía el departamento listo y le propuso a Emma que se mudara con él.

Él estaba dispuesto a hacerse cargo de todo y ella tendría libertad de hacer de su vida lo que deseara.

Lo único que él anhelaba es que se reencontraran y pudieran hacer una vida juntos.

 

«No estaba segura de qué hacer…»

Yo no estaba lista, ni siquiera estaba segura de lo que implicaría esta situación. Tenía mucho miedo de dejar todo lo que tenía en mi vida para ir en busca del amor.

Lo pensaba y cambiaba de opinión por lo menos dos veces al día…, no estaba segura de qué hacer.

Al final decidí ir por dos meses y probar.

Decidí darme la oportunidad y vivir un poco de lo que sería el resto de mi vida.

Pensaba que no podía negarme sin haberlo intentado.

Pero la verdad es que tenía mil dudas, había algo dentro de mí no me tenía tranquila.»

Para Emma tomar la decisión de mudarse a vivir con él a otro país era difícil por la etapa de su vida en la que ella se encontraba.

Cambiar todo en su vida por amor no era una decisión facil de tomar.

Ella estaba en una etapa de muchos cambios en su vida y estaba entusiasmada por todos los planes con los que había soñado.

Emma estaba cumpliendo sus metas y cada logro le daba más seguridad en si misma.

Se sentía cómoda con la vida que tenía en ese momento y sentía miedo de dejarlo todo por empezar de cero en un nuevo lugar.

 

«Él me preguntó si lo quería…»

Ahora que lo pienso en perspectiva creo que necesité más comunicación con él. Quizá escucharlo más seguido, saber cuánto él me quería.

Quizá más comunicación entre los dos me hubiese dado más seguridad para tomar una decisión tan importante.

Pero ninguno de los dos tenía claro cómo mantener una buena comunicación de pareja.

Una semana antes del viaje recibí una llamada de él y noté algo diferente en el todo de su voz. Estaba serio y no pude descifrar lo que él sentía.

Me preguntó de inmediato si iría o no y yo respondí que si, pero mi tono de voz delataba duda.

Luego él me preguntó si lo quería y yo inmediatamente le dije que sí.»

Emma jamás sintió duda sobre el amor que ella sentía por él y de igual forma siempre sintió el amor que él sentía por ella.

Ella estaba segura de lo positivo que tenía su relación. Sin embargo sentía también que le faltaba voluntad para empezar de cero con tal de estar junto a él.

Emma sabía lo importante que era todo aquello para ambos. Sabía que la relación estaba en un punto vulnerable en la que el futuro dependía en gran medida de ella.

Pero ella sentía dudas y miedo, temía no poder dar en ese momento la relación que él deseaba.

 

«Él había conocido a alguien…»

Aquella tarde, mientras conversábamos al teléfono él estuvo diferente.

Yo sentí que estaba analizando cada una de mis palabras y me sentí presionada.

Luego él mantuvo silencio por un instante y bajando la voz me dijo que había conocido a alguien… Se apresuró a decirme que no había siquiera conversado con aquella chica, pero que la había visto y escuchado en una reunión con un grupo de amigos. Dijo que ella le parecía interesante pero yo supe que estaba cautivado.

Y le creí. Él no es cómo esos hombres que mienten y están con otras mujeres al mismo tiempo. Él es un hombre con valores firmes y yo sabía que no me habría engañado jamás.

Pero me di cuenta que yo no podía retenerlo sin estar segura.

En ese momento ambos guardamos un instante de silencio, como si quisiéramos evitar lo que estaba por llegar.

Él recuperó su tono suave y me dijo que estaba listo para formar un hogar.

Me preguntó si yo estaba lista para viajar y empezarlo junto a él o si él debía buscar otra persona para hacer su sueño realidad.

Yo me quede paralizada. Por un mínimo instante sentí iras pero luego todo fue tan claro, recuerdo que incluso hasta sonreí.»

Visualizar tan claramente lo que él más deseaba permitió que Emma entendiera que las dudas que ella sentía se debían precisamente a eso, ambos tenían sueños diferentes.

Sus vidas habían caminado juntas por algún tiempo pero ahora cada uno miraba en otra dirección. Querían cosas diferentes de la vida, cada uno veía su futuro de una manera diferente y mantenerse juntos dificultaba que uno de los dos lograra lo que deseaba de su futuro.

 

«Sentí algo de paz…»

No había nada que pudiera hacer.

Supe que queríamos vidas diferentes así que lo dejé ir. No podía seguir reteniendolo.

Recuerdo que le dije que lo amaba, que estaba segura que era el mejor hombre de este mundo y que lo que más quería era hacerlo feliz.

Le dije que yo no era la persona con la que él empezaría un hogar. Yo no podía darle lo que él buscaba y no debía perder la oportunidad de conocer a aquella chica.

Pude escucharle llorar al otro lado del teléfono, y yo curiosamente sentí algo de paz. Ya no estaba ansiosa, sabía que estaba tomando la decisión correcta.

Nos despedimos cariñosamente y colgamos.

Después de cerrar el teléfono entré en pánico. CCreo que lloré y grité por horas, sentí ira conmigo misma.

Acababa de perder a alguien invalorable por miedo y por inseguridad sobre mi futuro.

Sin embargo no quise ser egoísta, pensaba que no tenía ningún derecho de limitar la felicidad de él.

Él sabía exactamente lo que quería y yo no podía dárselo.»

Pienso que nadie puede asegurar anticipadamente si hará o no feliz a su pareja; pero el deseo, la fuerza y voluntad que se tenga para alcanzarlo si determina cuán fácil, o no, será alcanzarlo.

Valoro la decisión de Emma, ella fue sincera al decirle que ella quería algo diferente y fue valiente al preferir alejarse de él para no limitar su sueño más grande.

 

«Esa decisión fue la correcta…»

Han pasado un par de años desde aquel día y veo que no me equivoqué.

Él ahora está casado con aquella chica de la que me habló esa noche. Ellos tienen una familia e imagino que él la ama con todo su corazón y que es un padre ejemplar.

Él resulto ser exactamente como me lo imaginé y tiene la vida que tanto deseaba.

Yo por mi parte, en estos años caí en relaciones terribles.

Nada de lo que valga la pena hablar.

Pero lo importante es que aún después de ver lo que ocurrió con mi vida y con la de él, me alegro de la decisión que tomé aquel día.

Yo sé que él y yo teníamos una relación espectacular, pero sé que yo no le hubiese podido dar la vida que hoy por hoy le hace tan feliz. Y a la larga yo no iba a ser feliz tampoco.

Me alegro mucho de saber que él es tan feliz. Mi amor por él era sincero y su felicidad era mi mayor preocupación en aquel entonces.

Yo en cambio sigo en el proceso de descubrir la mujer que soy y que quiero ser.

Por el momento sé que no quiero tener hijos, y empiezo a creer que quizá nunca encuentre el amor de pareja…

Ahora siento que estoy como necesito estar.”

Para Emma lo importante ahora es definir qué es lo que quiera ella para su vida.

Y para descubrir la mujer que quiere ser requiere dejar pensar en el pasado y concentrarse en sus sueños.

La historia de Emma nos da un ejemplo del compromiso y valentía que se debe tener para ser sinceras con otros y con nosotras mismas.

Viendo en nuestro interior con sinceridad podremos encontrar la respuesta a lo que buscamos.

Tan solo debemos tener la suficiente confianza y seguridad en nosotras mismas y tomar las decisiones necesarias para alcanzar lo que deseamos.

Buena suerte y hasta pronto!

 

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