Quizá esperas que al hablarte de los preparativos más importantes para tu matrimonio te hable sobre el vestido, el lugar o las fotos.

Pero no…

Necesito que leas este artículo por completo para que comprendas lo que es verdaderamente importante.

El día de la boda NO es el final de la preparación, sino apenas el inicio.

Y siento que estás demasiado preocupada en los asuntos superficiales y comerciales en lugar de hacer una verdadera preparación.

Sí, es el amor de tu vida y sabes cómo mantener esa relación.

Quieres que el día de la boda sea algo hermoso y dejar recuerdos memorables.

Pero no te equivoques.

Toda esa preparación que estás haciendo es únicamente para el punto de partida de un compromiso que esperas que dure toda la vida.

 

La boda es solo el inicio

 

Me llama la atención la cantidad de preparación que se destina a la celebración de una boda.

Cientos de imágenes guardadas en tu carpeta de Pinterest.

Largas conversaciones con tus amigas y familiares sobre los detalles más mínimos.

Una inmensa lista de lugares y menús para decidir la mejor alternativa.

Y por supuesto, todo lo referente a tu despedida de soltera.

Y está bien!!

 

Disfruta de esta etapa hermosa.

 

Fortalece lazos especiales con tu familia y con la familia de tu prometido.

Pero no dejes que esto te distraiga de lo que es verdaderamente importante.

En este momento ambos deben estar preparados para un compromiso a largo plazo.

En tu boda se festeja la formación del equipo más importante del que vas a ser parte; tu nuevo núcleo familiar.

La ceremonia significa el compromiso voluntario para construir un futuro juntos.

Tu boda es únicamente el punto de partida de una carrera de fuerza y resistencia.

 

Los preparativos más importantes para tu matrimonio

 

Quiero hablarte de este tema porque es momento de poner los pies sobre la tierra.

No quiero quitarte la ilusión de programar el festejo de tu boda, pero quiero prepararte para lo que va a venir.

El matrimonio no va a ser un cuento de hadas en el que el príncipe deberá luchar contra todo para conquistarte.

Con el matrimonio no llega tu rescate,
ni tu solución para salir de casa de tus padres,
ni mucho menos llega la felicidad.

Sí, lee con atención.

El matrimonio no te va a traer felicidad.

Y aclarando esto es que te hablo sobre el primero de los preparativos más importantes para tu matrimonio.

 

# 01 Tener tu propia felicidad para compartir

Ya lo dije en mi libro Siguiente Capítulo:

 

«Una relación sana de pareja esta compuesta por dos personas que tienen su propia felicidad para compartir y que tienen el compromiso voluntario de construir un futuro juntos»

Mariela Sánchez

 

Y es que este es el requisito principal y por lo tanto debes asegurarte de tenerlo.

 

Debes ser feliz contigo misma y con la vida que tienes.

Ten tu propia vida, disfruta de tus pasatiempos así como del tiempo a solas.

Llénate de ti misma y ten tu propia felicidad.

No esperes que una pareja te traiga vida o felicidad.

Por el contrario, llénate de vida para que tengas mucho más que compartir con tu pareja.

 

Créeme, la rutina llegará en cada etapa de la relación.

Y para que la relación dure y se fortalezca diariamente vas a necesitar mucho que compartir.

 

Entrega felicidad, inspira y comparte experiencias.

Se una mujer independiente, ten tu corazón lleno de amor y se consciente de tu capacidad de repartir felicidad a quienes te rodean.

¿No sabes cómo lograrlo?

Descubre qué es lo que a ti te gusta, qué es lo que te hace brillar.

Cada día disfruta de ti misma, de algo que represente un regalo para ti.

Define tus metas, pequeños logros que quieras alcanzar y disfruta de cada paso que des para alcanzarlos.

Cuida de ti, mímate, háblate con amor y disfruta de ti misma en la soledad.

Y cada vez que vayas a encontrarte con quien amas (prometido, amigas, familia) decide regalar felicidad.

Tu actitud tiene muchísimo poder sobre el resultado que obtienes de tu día a día.

 

# 02 Saber cuáles son sus valores esenciales

 

Cada actitud, pensamiento y acción que tú y tu futuro esposo tengan sigue el camino definido por sus valores esenciales.

Y es que los preparativos más importantes para tu matrimonio incluye saber qué es lo que cada uno de ustedes piensa sobre los temas más sensibles.

¿Qué prioridades tienen en su vida?

¿Qué aspiraciones tienen?

¿Cuál es el camino que los mantendrá unidos

¿Cuál es su opinión sobre tener hijos?

¿Qué límites definen la infidelidad entre ustedes?

etc, etc, etc

Hablen, hablen y hablen.

Conversen sobre diferentes escenarios futuros.

Y en lugar de dedicar tanto tiempo a decidir sobre el color de la decoración de la boda, dedíquenlo a imaginar el futuro.

El día de su boda se comprometen a vivir una vida entera juntos.

Así que hablen de las experiencias que quieren compartir, de los sueños que quieren alcanzar y de cómo van a lograrlo.

Recuerda que a largo plazo lo que los mantendrá unidos serán las experiencias que compartan juntos.

Y para eso deben saber qué es lo que los hace soñar.

 

Y mucha atención sobre algo especial.

 

Identifica cuáles son los valores familiares con los que creció.

Mira el ejemplo que ha tenido a lo largo de su vida y conoce qué es lo que piensa al respecto.

Al final, mientras más pasen los años más volvemos a las raíces.

Y tú no quieres cegarte o esconderte bajo la ilusión del enamoramiento.

Tú quieres tomar decisiones maduras sobre lo que va a ser tu vida de ahora en adelante (ojalá por siempre).

 

# 03 Tener seguridad al expresarte

 

El último de los preparativos más importantes para tu matrimonio de los que te hablaré hoy es saber comunicarte.

Créeme en lo que te voy a decir:

Las cosas no van a ‘mejorar’ o ‘cambiar’ una vez que te cases.

La relación que tienes ahora con tu pareja se va a intensificar con el paso del tiempo.

Así que si existe algo sobre lo que sientas la necesidad de hablarlo, ahora es el momento de hacerlo.

 

Aprende a discutir con tu pareja con la seguridad de que una diferencia no significa que debe existir una pelea.

 

No van a llegar ‘mejores momentos’ para decir las cosas.

Ni tampoco se hará más fácil al ‘dejar pasar’.

Todo lo contrario.

Tú debes tener completa seguridad en ti misma y tener la capacidad de expresarte apropiadamente.

 

Expresa todo.

Muestra cuánto amas a tu pareja cada día que pase.

Expresa las diferencias con calma y serenidad antes de que se conviertan en embudos de pelea.

Habla sobre tus sueños y sobre cuánto quieres alcanzar junto a tu (nueva) familia.

 

Y comunícate sin miedo.

Se firme en tus decisiones y puntos de vista.

Ten en cuenta que no tienen que estar de acuerdo en todo.

Algo de diferencias son positivas y alimentan la relación.

Pero eso sí,
que tus pensamientos, actitudes y dialogo sea bien fundamentado.

No caigas en la tentación de dejarte llevar por el momento, de ser débil ante la rabia ni mucho menos de reaccionar impulsivamente ante tus dudas.

Respira muy profundo antes de hablar y exprésate de tal forma que no te arrepientas de tus comportamientos.

 

Y si es que no llega a ser fácil y llegas a equivocarte.

Entonces expresa tus sinceras disculpas, comunica qué es lo que te impulsa a reaccionar inadecuadamente y concéntrate siempre en la solución.

 

Reflexión

 

Comprendo tu ilusión con los preparativos, las conversaciones mágicas que debes tener al respecto.

E incluso siento tus nervios y deseo de que todo salga perfecto el día de tu boda.

Y todo esto está muy bien.

Pero ten en cuenta que casarte no es el objetivo último en qué concentrarte y que la boda es únicamente el inicio de un gran camino.

Los preparativos más importantes para tu matrimonio no se pueden ver como lo hará la decoración, pero son los únicos que van a permanecer y hacer una verdadera diferencia cuando los días de sombra lleguen.

Y los malos ratos van a llegar.

Vas a tener discusiones con tu pareja y habrán momentos duros en su relación.

Y todo eso estará bien y será normal.

Cada nuevo desafío será una oportunidad para fortalecer aún más sus lazos de amor y compromiso.

O serán un agujero más en el ligero recubrimiento de una ilusión.

Tú decides qué relación quieres construir

y yo deseo que escojas una en la que puedas ser tú misma siendo muy feliz.

Mucha suerte y grandes bendiciones en esa nueva etapa de tu vida.

Será hermoso en la medida en la que ambos decidan que así sea.

 

Hasta pronto!

Marie