¿Conoces sobre la meditación?

¿Alguna vez has respirado en silencio buscando conectar contigo misma?

Déjame contarte porqué te pregunto esto.

Hace poco inicié una certificación para convertirme en Maestra de Meditación.

Y, aunque aún no soy maestra, me he dado cuenta de que son pocas las personas que tienen clara la definición sobre lo que es meditar.

Y aunque eso no está mal, recuerdo que no hace mucho para mí era un término que tampoco tenía claro.

Por eso ahora siento la necesidad de compartir contigo lo que realmente es la meditación.

Pues bien, te preguntarás que si no tenía claro lo que meditar era entonces porque me llamo la atención empezarlo a practicar y después a estudiar, pues bien te lo cuento a continuación.

 

 

El camino hacia la meditación

 

Un buen día me topé con un libro que llamó mi atención por su nombre: Cosas Que Piensas Cuando Te Comes Las Uñas escrito por Amalia Andrade.

Yo no me como las uñas, pero por el título relacioné el libro con sentimientos como ansiedad o miedo, y precisamente de todo eso trata el libro.

La autora relata (de una manera muy divertida, aunque el libro trate de miedos) cómo fue su experiencia con la ansiedad, y ella entre tantas otras cosas, recomienda la meditación para combatirla.

Así me enganché con el tema de aprender a meditar.

Busqué a una persona que yo sabía que meditaba y me enseñó lo básico pero fue suficiente para que yo iniciara mi práctica diaria.

Meditaba antes de dormir y al despertarme por diez minutos todos los días.

Al inicio tuve resultados muy tangibles más que nada.

Me di cuenta que tenía mucha más paciencia que antes, que mis músculos ya no estaban tensionados, que podía dormir más profundamente y mejor.

Realmente me gustaba mucho hacerlo porque meditar te hace sentir muy bien, lo recomendaba mucho a mis amigas y a mi familia.

Todos los días contaba los beneficios que había visto en mí, yo me sentía más feliz.

Pero de pronto empecé a notar que yo empezaba hablar siempre de los beneficios físicos y que, cuando me pedían que les explique lo que meditar era, yo realmente no sabía cómo explicarlo.

No tenía muy claro porque me traía esos beneficios, no sabía qué era lo que realmente estaba pasando dentro de mí para que todo esto cambie.

Fue en ese momento cuando me di cuenta de que quería ahondar MUCHO en el tema de la meditación.

 

 

¿Qué es la meditación?

 

Y bueno pero entonces…

¿Qué es la meditación?

La meditación es una herramienta para entrenar la mente que utiliza la respiración, la repetición de un mantra o una visualización para que la mente no se distraiga por emociones o pensamientos y se enfoque en eso específicamente.

Esto nos permite aquietar nuestros pensamientos.

Nos ayuda a no identificarnos con ellos y sólo dejarlos pasar uno tras otro hasta lograr ingresar al espacio entre ellos que nos une con la plenitud de nuestro ser, un espacio en blanco de conciencia pura.

La meditación nos lleva de vuelta a nuestra verdadera esencia estando plenamente en el momento presente.

Somos seres espirituales teniendo una experiencia con un cuerpo físico.

No somos nuestro cuerpo, nuestras emociones ni nuestros actos, somos los observadores conscientes de nuestra experiencia.

Meditar nos ayuda a reconocer todo esto.

Ser observadores de nuestra experiencia es algo que ya somos y con la meditación lo que hacemos es regresar a nuestro hogar una y otra vez.

El mundo está lleno de distracciones.

Te puedo nombrar miles pero voy a tomar como ejemplo la televisión.

La televisión no es nada malo, de hecho ningún distractor lo es.

Lo que sucede es que hemos normalizado el hecho de siempre estar haciendo algo y no parar unos minutos a mirar dentro.

Te has imaginado a alguien simplemente sentado en su habitación sin nada encendido simplemente estando solo.

Tal vez si ves a alguien así pensarías que algo le pasa, o que es un poco extraño.

En definitiva nadie nos ha enseñado a no hacer nada.

O mejor dicho, nadie nos ha enseñado a estar con nosotros mismos por unos minutos sintiendo lo que nuestro cuerpo siente, observando nuestros pensamientos, o reflexionando nuestro día en silencio.

La meditación es un camino que nunca termina.

El camino es el destino final que nos lleva a descubrir quienes realmente somos para traer más amor y compasión al mundo.

Durante las meditaciones los pensamientos no se van a ir.

Recuerda que tus pensamientos son parte de tu experiencia física, lo que ocurre con la meditación es no identificarnos con ellos.

En resumen la meditación es una herramienta que te ayuda a entrar dentro de ti.

Existen otras muchas herramientas para esto, la meditación es sólo una de ellas.

 

 

¿Qué ocurre en tu cerebro durante la meditación?

 

A mí me gusta enfocar la meditación desde un punto de vista espiritual, pero si no te convence esta explicación, te cuento un poco de lo que le pasa a tu cerebro durante la meditación.

Cómo sabrán el cerebro emite ondas cerebrales:

Las ondas Beta están presentes cuando la persona se encuentra despierta y en pleno estado de vigilia, por ejemplo es cuando nos encontramos dictando una conferencia o resolviendo un examen.

Las ondas Alfa suelen tener presencia en el cerebro cuando la persona se encuentra en estado de relajación, generalmente sin realizar actividades que impliquen movimiento, por ejemplo cuando meditamos.

Continuando con las ondas Theta, son emitidas por el cerebro cuando la persona se encuentra en un estado de meditación profunda, o justo antes de cruzar el umbral del sueño, recién al despertar o instantes antes de dormir.

Las ondas Delta son emitidas por el cerebro mientras nos encontramos en el estado de sueño más profundo.

Las ondas Gamma no están asociadas con pensamientos cotidianos, aunque sí están relacionadas con una gran actividad mental que puede incluir destellos de brillantez y repentinas experiencias de intuición y momentos de extrema atención, concentración y lucidez.

Cuando nuestras ondas cerebrales están balanceadas, nuestros estados mentales serán los más apropiados para cada situación y para cada momento del día.

Sin embargo cuando nuestros cerebros son estimulados a permanecer en un solo tipo de onda.

Por ejemplo, cuando estimulamos las ondas Beta, entonces pueden surgir conflictos como el estrés, con sus respectivas dificultades a nivel físico y mental.

Es por esto que la meditación como herramienta es muy poderosa.

Te ayudará a tener un estado mental óptimo, permitiéndote vivir más plenamente contigo mismas y con tu entorno.

Con todo esto que te estoy contando quiero motivarte para que inicies tu práctica diaria de meditación.

Yo pienso que el mundo sería un lugar mucho mejor si todos pudiéramos conectarnos con nosotras mismas.

Pienso que conocerse a una misma es lo más importante que debemos hacer en nuestra vida.

Eres la creadora de tu vida y para saber qué quieres tener en ella deberías de conocerte muy bien.

Esto te permite ser y hacer lo que realmente anhelas y no seguir repitiendo los patrones de tu familia, de tu sociedad, o del mundo.

Tú puedes crear el mundo que tú corazón anhela y te lo digo de corazón.

 

 

Te cuento un poco de mi camino en la meditación

 

Pues bien, cómo te conté al inicio, meditar se convirtió en parte importante de mi vida.

En mi cuerpo físico, por ejemplo, me ayudó mucho a no tener dolores musculares.

Me ayudó mucho también a la concentración y a tener más paciencia con las situaciones y personas a mi alrededor.

Al mismo tiempo me permitió empezar a ver al mundo de otra forma.

Esto te lo explicaré así;
la forma en que piensas que es el mundo viene de lo que te cuentas a ti misma en tu cabeza.

La mayoría de estas definiciones que ya tienes hechas realmente no son tuyas, las aprendiste de lo que viviste o viste alrededor tuyo.

Cuando te detienes a observar esos pensamientos tienes la oportunidad de cuestionártelos.

Y si no encajan en la vida que realmente quieres vivir tienes la oportunidad de cambiarlos.

Con la meditación yo pude observar estos pensamientos y reconocer cuál me servía y cuál no.

Esto lo sigo haciendo diariamente ya que como te dije; el camino de la meditación inicia pero no tiene fin.

Son muchas las veces que descubro más quién realmente soy y qué pensamientos sí corresponden a la vida que quiero construir y qué pensamientos realmente no me están aportando nada y debo despedirlos.

Este es el trabajo personal que te invito a que empieces hacer y quiero ayudarte a que lo inicies con una guía práctica para que empieces a meditar a partir de hoy.

 

Guía para iniciar tu práctica diaria de meditación

 

  • Tiempo

El tiempo es lo más importante porque es la primera excusa para no empezar con tu práctica diaria de meditación.

Mi consejo es que empieces meditando sólo 10 minutos cada día y lo hagas o antes de dormir, o al despertar.

Con el tiempo tu cuerpo físico te pedirá más tiempo de meditación.

  • Lugar:

Lo más óptimo es que lo hagas en una habitación sola sin distracciones a tu alrededor.

Si esto no es posible mi consejo es que medites siempre antes de dormir porque si ya vas a dormir de seguro ya no hay distractores a tu alrededor.

Si duermes con tu pareja comunícale que vas a meditar para que no te interrumpa.

  • Postura

La meditación se realiza generalmente sentada en postura de flor de loto, es decir con la espalda recta y las piernas cruzadas.

Puedes meditar acostada también con las piernas un poco abiertas, los brazos junto al cuerpo con las palmas hacia arriba.

  • Tipos de meditación

Quiero ser muy breve aquí ya que cómo te dije el camino de la meditación no tiene fin.

Existen muchos tipos y formas de meditar que te podría enumerar pero mi objetivo no es ese, lo que realmente quiero es que te lances a empezar una práctica fácil para ti y poco a poco vayas descubriendo que más hay en el mundo de la meditación.

Mientras tanto puedes empezar con meditaciones guiadas.

Las meditaciones guiadas son unos audios que puedes encontrar gratuitos en internet, y lo que básicamente hacen es guiarte.

Realmente hay muchos tipos de meditaciones guiadas, para empezar puedes probar con varias y quedarte con la que te sientas más cómoda.

 

Para concluir

 

Recuerda que como todo lo que recién se empieza, se necesita práctica constante y mucha paciencia contigo misma.

Al inicio de tus prácticas puedes pensar que no estás haciendo nada, o que lo estás haciendo mal.

Quiero que sepas que no hay forma de meditar mal, la meditación es única para cada persona en el mundo y te mostrará lo que a ti te debe mostrar.

Sólo con tener la intención de hacerlo diariamente y hacer lo mejor que puedas te garantizo que encontrarás resultados.

 

Me ha encantado poder compartir todo esto, espero que sea muy útil.

Realmente es el primer paso para que puedas empezar a utilizar esta herramienta como parte de tu vida y lo formes parte de tu estilo de vida.

 

Con amor.

María José