Cada vez escucho a más mujeres (sobre todo si son mayores que yo) decir que ya no tienen tantas amigas.

¿El motivo?

Al parecer lo difícil es encontrar una verdadera amiga.

Entonces yo insisto en que no es así.

Creo, por principio que amigas y amigos tenemos muchos.

Depende, claro está, en qué es lo que sea importante para cada uno y con qué medida queramos calificarlos.

Sin ser exigente ni entrar en tanto detalle, me atrevo a afirmar que; amiga es aquella que está compartiendo este instante de mi vida.

Esa es mi amiga con la que cuento ahora y, por lo tanto, con sus buenas y malas características, la considero mi verdadera amiga.

Pero ¿es este un buen criterio?

Intentaré definir aquello que yo creo que caracteriza a una verdadera amiga.

 

Una verdadera amiga es la que está ahí siempre

 

¿Pero qué significa eso exactamente?

No puede ser que estemos esperando tener a alguien parada junto a nosotros todo el tiempo a lo largo de toda nuestra vida.

Eso en realidad sería algo raro.

Ahora que lo pienso, recuerdo varias veces que les dije a mis amigas que si me necesitaban para algo, me lo dijeran.

En muchos casos lo hacía por pura costumbre pero en otros casos lo decía muy en serio.

Sabía que estaban pasando un momento difícil en sus vidas y yo me ofrecía a estar ahí si me necesitaban.

Eso me bastaba para considerarme la súper amiga.

Pero claro, tampoco insistí.

Una no quiere presionar.

Tampoco quiere ser la amiga «sobre protectora, cansona o intensa».

Tampoco era mi intensión imponer mi opinión en sus problemas.

Así que lo más óptimo era simplemente estar ahí por si es que me necesitaban.

Entonces

¿Ser una verdadera amiga no es estar ahí sino estar cuando te necesitan?

 

Una verdadera amiga está cuando la necesitas

 

Ok, esta afirmación es totalmente cierta. Una verdadera amiga está a tu lado cuando la necesitas.

Pero,

¿Saben tus amigas cuando las necesitas?

Cuando pienso en mi experiencia no estoy del todo segura si pedí ayuda cuando la necesitaba o no.

Sinceramente no recuerdo haber dicho “te necesito” a ninguna de mis amigas en mucho tiempo…

Pero eso no significa que no las haya necesitado.

La verdad es que sí las necesito y siempre las necesitaré.

¿Pero cómo voy a esperar que sean verdaderas amigas si yo no les digo cuánto las necesito?

Si yo no he pedido ayuda, no puedo tampoco, juzgarlas o desterrarlas de mis listas de contactos.

Ellas no tienen la culpa de haber estado ausentes si yo no las he llamado. ¿o sí?

 

¿Debían quizá ellas buscarme para asegurarse que estaba bien?

No lo creo.

De todas formas, si así lo hubieran hecho es muy posible que yo no les dijera que las necesitaba.

No lo haría principalmente porque no me gusta ser ‘la negativa’ del grupo.

Soy de las que prefiere hablar de cualquier cosa menos de sus problemas.

Mucho menos de los motivos por los cuales me siento triste.

 

mujeres empoderadas

Y ahora que lo pienso bien, no sé cómo mis amigas me podrían ayudar.

En realidad ellas solo me podrían escuchar, pero nada más.

Entonces quizá se trate de eso. Quizá una verdadera amiga no es la que este siempre disponible para resolver los problemas sino quien esté para compartir el día a día.

 

Una verdadera amiga es con quien tienes grandes recuerdos

 

Ahora me parece que recién voy llegando a la verdadera descripción de una verdadera amiga.

Sin lugar a duda la amistad se genera y refuerza compartiendo experiencias.

No solo porque así tenemos más de qué hablar sino también porque así se conocen de verdad a las personas.

Como por ejemplo, cuando descubrí lo disciplinada que era una de mis amigas, sólo después de estudiar juntas por 3 días seguidos.

O como cuando viajando descubrí que con aquella amiga tan diferente a mí, tengo más en común que con cualquier otra persona.

Otro ejemplo; aquella (ahora) amiga sobre quien antes tenía un muy mal concepto pero que ahora sé la gran mujer que es.

Incluso aquella vez en la que encerradas en un ascensor descubrí que otra de mis amigas era la mujer más valiente del mundo.

Al menos así lo sentí en ese instante y así lo recordaré.

Si, definitivamente una verdadera amiga en con quien tienes grandes recuerdos.

Pero espera un momento.

¿Cuán seguido ocurre esto?

¿No tenemos todos grandes recuerdos con cientos de personas que no volvemos a ver nunca más?

Nuestras vidas están llenas de esos días.

De esos breves instantes que generan excitantes historias que contar.

Pero creería que la relación con una verdadera amiga es más profunda que eso.

Debe incluir el corazón de la persona, algo más grande que un momento y algo que no exista tan fácilmente con otros.

 

Una verdadera amiga te habla con la verdad

 

¡Si! Una verdadera amiga te dice la verdad clara y directamente.

O al menos eso espero…

La sinceridad es sin lugar a duda una característica esencial en cualquier relación.

Todas sabemos que ninguna relación basada en mentiras es duradera o saludable así que este aspecto pasa a ser obvio.

Pero una verdadera amiga hace algo adicional al resto.

Ella te habla con la verdad para decirte que estás equivocada.

¡Y qué difícil es cuando nos llaman la atención!

Ya sabemos que no somos perfectas, la mayoría de las veces sabemos cuándo estamos actuando mal.

Pero nada como el momento en el que tu amiga te dice seriamente que estás equivocada.

¿Y cómo sabe que estás equivocada?

Porque te conoce y aún más importante, conoce lo que quieres tener y también lo que quieres esconder.

Al parecer es entonces una mezcla de todo lo anterior.

Una verdadera amiga está presente en tu vida, es a quien tienes en tu mente cuando necesitas ayuda y tienes la confianza para pedírselo.

En con quien has compartido experiencias en tu vida y a quien quieres seguir teniendo a tu lado.

Es aquella persona que puede decirte las cosas como son y tener razón sin que nos sintamos ofendidas.

Es con quien te sientes lo más a gusto imaginable.

Todo esto representa una verdadera amistad.

¿Y qué provoca que te sientas así de bien?

 

Es que una verdadera amiga NO TE JUZGA

 

Ella te acepta tal y como eres.

No espera que cambies, es más, casi y puede anticipar tu forma de reaccionar.

Porque no espera nada diferente de ti.

Una verdadera amiga ha aprendido a escucharte, valora lo que eres y no lo que haces.

Se pone en tus zapatos y sin importar las decisiones que tomes está ahí.

A tu lado como compañera de aventuras.

Esa es una verdadera amiga.

La que aun sabiendo tus peores historias, ve lo mejor de ti. La que cree tanto en ti, que está dispuesta a recordártelo las veces que sea necesario.

¿Qué pasaría si ves a todas tus amigas sin juzgarlas?

Posiblemente tú también te darías cuenta que tienes mucho por mejorar…

Pero también verías que tienes muchas más amigas de lo que creías.

¿Qué significa para ti una verdadera amiga?