Hoy me aventure en este escrito precisamente para contarte sobre algo que ha estado muy sonado en estos últimos años, creo que algunas personas aún no saben el significado de la Resiliencia, pero aun así es una palabra que escucho a menudo y más al referirse a como deberíamos de ser madres.

Bueno, yo vengo de una familia en la cual mi madre, sin saber el significado de esta palabra, me mostró lo que era la resiliencia, sin darse cuenta, sin esperarlo.

A mis 21 años comencé en el andar de la maternidad y creo que ante el tipo de crianza que tuve me permitió ser una madre resiliente y al mismo tiempo temerosa.

Mi camino por la maternidad no ha sido fácil puesto que prácticamente solo tuve el apoyo de mi esposo durante 4 años de mi maternidad.

Debido a su muerte yo quede a cargo completamente de (en ese momento) Elle de 4 años, Mario de 2 años y Leo de apenas 6 meses.

Creo que ha sido el peor de los miedos que he sentido.

Miedo a no ser suficiente, miedo a no cumplir completamente con las necesidades de mis hijos, miedo a fallar.

No entendí por completo el significado de resiliencia hasta que lo hice vida sin darme cuenta y por ello quiero compartir contigo estos puntos que, desde mi perspectiva, han sido fundamentales para la crianza de mis hijos.

Y espero con el alma que al menos a ti te ayuden a darte cuenta de lo bien que lo estas haciendo o que sea una guía de apoyo para mejorar algunos puntos.

Vamos juntas a conocer las ventajas de ser una madre resiliente, pero primero vamos a conocer el significado de esta maravillosa palabra.

 

 

¿Qué es resiliencia?

«La resiliencia se define como la capacidad para superar las dificultades u obstáculos de la vida, sin quedarse anclada en el sufrimiento y el dolor. La habilidad para salir victoriosa de esas vivencias y sentirnos fortalecidas.»

Quiero abrir un pequeño paréntesis antes de continuar por que la definición me parece demasiado bella.

Pero quiero hacer hincapié en que NO QUIERE DECIR QUE EL PROCESO NO HAYA SIDO DOLOROSO.

Claro que el esfuerzo y dolor nos acompaña en el proceso.

Pero esa enorme capacidad de continuar aún estando dolorida, rota o incompleta nos ayuda a superar todo lo que viene y eso es EJEMPLO y permíteme decirte que es el mejor maestro para tus hijos.

Dicho esto quiero que conozcas de las 3 principales características de ser una madre resiliente.

 

3 importantes características de ser una madre resiliente

Lo que te comparto a continuación no es para compararte o medirte, sino para que busques e identifiques en ti toda la maravilla que tienes dentro.

Tú estás siendo una gran madre, estás aprendiendo y creciendo en el camino y el simple acto de hacerlo ya te permite ser una madre resiliente.

En cada cambio, cada etapa de tus niños, cada aventura. Lo estás haciendo bien.

 

1. Aprender de las dificultades.

«La adversidad tiene el don de despertar talentos ocultos que en la prosperidad hubieran permanecido ocultos»

HORACIO

Nadie nace siendo perfecto.

Abro este punto con esto porque tenemos la idea de que Madre es sinónimo de perfección y fortaleza.

Quien sea que te haya dicho esto esta completamente equivocado.

Creo que lo mas importante aquí es la capacidad que tenemos de aprender de los errores y las dificultades,

Como mamás asumo que tenemos en la mente el ejemplo que dejamos a nuestros hijos.

Nos gusta saber que estamos mostrándoles la manera que tenemos de aprender de cada caída pero también les mostramos que la piedra que nos tumbó la primera vez no será la que nos lleve al piso la próxima vez.

Siempre busca la manera de solucionar lo que sea que se te atraviese, busca tus fortalezas y sobre todo deja que el amor te guíe y sea tu maestro de vida,

NO HAY NADA MEJOR PORQUE DESDE EL AMOR, TODAS LAS VIRTUDES FLUYEN.

 

2. Auto eficacia e indefención.

«Trátalos como deberían ser, y conseguirás que sean lo máximo que puedan ser»

GOETHE.

En mi despertar como madre soltera creo que leí mas de 10 libros de crianza pero hubo uno que tocó un tema tan fundamental en mi desarrollo como madre que quiero compartir contigo.

No antes de decirte que significan estas dos palabritas y por qué son importantes para ser una madre resiliente.

Autoeficacia:

(Albert Bandura Psicólogo canadiense) Dice: «Creencia, percepción u opinión que tenemos acerca de nuestra aptitud, capacidad o competencia para realizar de forma eficaz una actividad concreta.»

Indefensión:

El sentimiento o estado de indefensión es fruto de nuestra percepción a los acontecimientos que no están bajo mi control. Es decir, «Haga lo que haga no puedo evitar las consecuencias negativas, no voy a lograrlo»

Este último punto tiene mucho que ver con tener una sana autoestima.

Escribí hace poco un articulo sobre ¿Cómo lograr una sana autoestima? si tienes duda sobre ello, te invito a leerlo.

Este punto de indefensión es fundamental, ya que el hecho de victimizarnos y no querer ver que ante toda situación en la maternidad, nosotras somos quien marcamos el camino, digan lo que digan, hagan lo que hagan, es así.

Nosotras somos personas eficaces, somos mujeres que estamos en el camino de la mejora, de la evolución.

Hay que saber que estamos creyendo en nosotras mismas, que nuestra percepción hacía nuestra labor para nuestros hijos es respetuosa y amable.

No dejes que el juez más malvado y frío (NOSOTRAS MISMAS) nos diga que no lo estamos haciendo bien.

Si hay algo que desees cambiar o mejorar HAZLO, está en nosotras mismas las fuerzas de aprender la lección y continuar con amor en este camino tan difícil.

 

3. Ser consientes para crear conciencia.

«Si usted quiere que sus hijos tengan los pies sobre la tierra, colóqueles alguna responsabilidad sobre sus hombros»

A. VAN BUREN

Está bien no poder con todo.

Está bien pedir ayuda

Y está bien ser frágil

Como lo mencione al inicio; el camino hacia la madre resiliente no es sencillo.

En realidad nos ha mostrado que crear lazos afectivos fuertes con nuestros hijos es el camino hacia la resiliencia.

¿Por qué?

Porque el amor y sostén que ellos nos brindan es el mejor incentivo para continuar en el camino.

A veces creemos que son demasiado pequeños para entender nuestros problemas y no quiero que se malinterprete el hecho de que tengamos que cargar a nuestros hijos de nuestras preocupaciones o problemas, sino todo lo contrario.

Quiero que entiendas que para ellos también es aprendizaje el ver a una madre HUMANA, que siente, que llora, que ríe.

Que les muestra cómo es válido darse un espacio para sentir y hacer conciencia sobre lo que está atravesando, que ellos pueden ayudarnos dándonos un abrazo o un beso, pero que ellos en algún momento van a tener que aprender, con el ejemplo, a cargar sus emociones y también ser apoyo para alguien que lo necesite.

La resiliencia para mi va de la mano con la responsabilidad afectiva y el emprendimiento emocional hacia la felicidad.

¿Estarías de acuerdo conmigo?

 

Ventajas de ser una madre resiliente.

Ahora que tienes en mente lo que significa ser una madre resiliente quiero que hablemos de los pros que eso trae en tu vida.

Acompáñame;

1. Lazos afectivos fuertes y sanos.

Imagínate crecer rodeado de personas resilientes.

Imagina lo que tus hijos observan desde niños, lo que han visto superar a su mamá, han sido participes de la superación y crecimiento interno de la persona que los cría.

¿Puedes creer todo lo que han observado de ti?

¿Lo terriblemente orgullosos que se sienten?

Mi mejor amigo me dijo:

«Lo mejor de todo es que ellos crecerán y el ejemplo que vieron será su guía, no se conformaran con menos, no aceptaran otra forma de vivir»

y realmente lo creo.

Me encantaría que mis hijos tengan sembrado la semilla de la resiliencia y sea algo que puedan cosechar a lo largo de su vida y con ello sentir la plenitud.

Esos lazos fuertes que fuiste tejiendo para ellos los van a acompañar a lo largo de su vida y será algo que pasará de generación en generación, por que algo que enaltezca el alma no pasa desapercibido.

 

2. Responsabilidad afectiva

Hacerte responsable de ti y de las emociones de las personas que te rodean, eso sin duda ha sido la parte más difícil de lograr.

Ser consiente de lo que puedes generar en las personas que amas es fundamental para lograr el impulso que necesitas.

Mis hijos son muy pequeños para entender muchas cosas, pero sin duda, el verme levantarme todos los días y dar lo mejor de mi es algo que espero no olviden con facilidad.

El hecho de cuidar que mis acciones y sentimientos no sean perjudiciales para ellos es la muestra de amor más grande que puedo hacerles.

Creo que no habría resiliencia sin esto, pues

¿Cómo podría afrontar la adversidad si al momento de hacerlo altero el orden emocional en mi casa?

Seamos congruentes y sobre todo, demos aquello que queremos recibir.

Criar de manera consiente es sin duda algo que muy pocos entienden y tú como madre tienes las herramientas al alcance de una mano, solo es cuestión de empezar a practicar.

 

3. Escuchar mejor a tus hijos.

Creo que a veces el hecho de estar en constante presión nos hace olvidarnos de algo sumamente importante que es crear vínculos con nuestros hijos a través de la palabra.

La comunicación efectiva en el hogar es muy importante ya que así podemos acompañarlos en sus diferentes etapas de vida, podemos ser refugio y también guía.

Pongamos mucha atención en lo que tienen para decirnos y no menospreciemos sus valiosas palabras porque sean niños.

ESCUCHALOS SIEMPRE

No importa que sea algo sencillo como una broma inocente, o una gran duda existencial, muéstrales que siempre tendrás la disposición de estar presente activamente en su vida.

No importa que trabajes todo el día y que al llegar la noche les dediques un par de horas mientras cenan, haz que ese tiempo sea único y esperado.

Cuando la resiliencia está presente en tu maternidad todo esto y mucho más se presenta de manera natural en nuestros hogares.

 

Conclusión

Ser una madre resiliente depende solamente de ti, de nadie más.

¿Cuál es el propósito de vida para ti y los tuyos?

¿Qué valores quieres transmitir a tus hijos?

¿Qué te gustaría que los acompañe el resto de su vida?

No siempre nacemos con la facilidad de hacer vida los valores más importantes de la vida.

No siempre tenemos la templanza para lograr visualizarnos y actuar.

Pero creo que es algo que puedes desarrollar si te lo propones, es algo que con la practica se hará vida y acompañara a la vida de tus hijos y demás generaciones futuras.

Recuerda siempre que ante la adversidad hay dos opciones únicamente

1. Quedarte donde estás, no hacer nada.

2. Actuar, fluir y construir.

No permitas jamás dudar de tu capacidad, de tu amor, de tu valor.

Hazlo por ti y también por ellos.

Te abrazo con el alma, LO ESTÁS HACIENDO DE MARAVILLA.

Elizabeth