En el mes de Octubre tuve el gusto que conocer a Analuz, una mujer decidida a cumplir sus sueños y llena de coraje.

Nuestro contacto empezó por el interés de ella en llevar a su empresa Tutoreando como auspiciante oficial de la Conferencia Mujer en Poder – Quito.

A mi me llamó la atención su empresa,
vi algunos de los cursos que tenían disponibles y me pareció una herramienta muy útil.

Pero luego conversé con Analuz y me sentí completamente inspirada.

La historia de ella es el claro ejemplo que demuestra que nada puede detenerte cuando sabes exactamente qué es lo que quieres.

Fue entonces cuando decidimos junto con Analuz compartir su historia contigo y quiero que hoy la leas de principio a fin y descubras:

– la enorme ventaja de tener una meta clara

– que no hay excusas que te detengan cuando quieres algo

– que ningún camino de éxito es fácil, pero que el esfuerzo vale el doble

– y que no hay barreras o presiones socioculturales que te limiten

– que si quieres algo tienes que salir a buscarlo

sin más introducción aquí te cuento la historia de Analuz

 

“Me casé a los 18 años”

“Yo vengo de una ciudad muy pequeña, conservadora y tradicional.

Mi familia ha sido siempre muy unida y yo he contado con el apoyo total de mis padres.

Pero así como vivir en este ambiente tuvo sus grandes beneficios, también tuvo sus dificultades.

 

La cultura es bien tradicional, cerrada y extremadamente conservadora.

Yo me casé a los 18 años y a esa edad empecé una familia.

 

Pero sabía que había más que eso,

sabía que mi futuro no podría reducirse únicamente a ser madre y esposa en esa ciudad.

 

Y no fue fácil porque las presiones sociales son muchas.

 

Es difícil soñar en grande,
más como mujer, como madre, como esposa y siendo tan joven.

 

Yo deseaba que mi hija creciera en una familia.

Deseaba que tuviese a sus padres siempre cerca.

Pero las cosas no funcionaron como lo deseaba,

mi, en aquel tiempo, esposo y yo deseábamos caminos diferentes y nos separamos.

 

Yo iría en busca de mis sueños y le daría todo a mi hija, incluyendo darle una madre feliz.”

 

 

“Mi sueño más grande era estudiar la universidad”

“Yo siempre supe que mi sueño era graduarme de la universidad.

Mi sueño era estudiar y tener mi título.

Y por eso busqué todas las formas posibles para poder hacer mi sueño realidad.

 

Fue difícil, pero incluso estando embarazada continué estudiando.

 

Incluso, por una época me vi obligada a cambiar a modalidad a distancia y mi plan se aplazó.

Supe que tardaría más,

el proceso fue más lento, pero jamás dudé y seguí estudiando poco a poco.

 

Al final, cuando ya me había separado del padre de mi hija, busqué una beca para mudarme con mi hija y estudiar en una ciudad más grande.

 

Hice decenas de aplicaciones.

Llené cientos de hojas de requisitos y formularios.

Y llamé a cuantas personas pude.

Todo lo que fuese necesario para hacer realidad mi sueño.

 

Así que un día tomé un bus y fui a conversar directamente con los representantes de la universidad.

 

Yo estaba dispuesta a todo y quería demostrarles mi interés y mi compromiso.

 

Y hoy pienso que este acto fue el que marcó la diferencia.

Busqué tener esa entrevista y les dije toda la verdad.

 

Mi solicitud de beca fue aceptada y, bajo los consejos y dirección de la Decana, empecé a estudiar en el lugar donde quise.

 

Pero las dificultades no acabaron ahí.

 

Incluso, debido a un horrible accidente que sufrí, y estando inmovilizada desde mi casa, asistí a clases de la universidad por medio de Skype. (entre risas orgullosas)

 

Y es que cada una tiene el poder de decidir cómo construye su vida.”

 

 

“Siempre he estado dispuesta a trabajar”

“Trabajé desde muy joven y en muchas ocasiones postergue mis estudios por el trabajo.

No había otra opción.

Tenía la necesidad de hacerlo por mi hija y mi familia, pero eso me gustaba.

Yo siempre he esta dispuesta a trabajar.

 

Así, sumamente joven, con una niña pequeña, demorando mis estudios, fundé mi primera empresa.

Era una franquicia y me fue bien.

Tan bien que abrí una segunda sucursal.

Pero al año siguiente llegó una gran crisis al país, los costos subieron mucho y yo tuve que cerrar mi negocio.

 

En una época también trabajé como profesora de equitación inspirada por mi pasión por los caballos y amaba lo que hacía.

 

Pero estaba consciente de que esa era mi zona de confort.

Y quedarme ahí significaría que me olvidaría de mis sueños y renunciar a la vida que yo quería construir.

 

Yo quería darle una estabilidad a mi hija y me obligué a salir de la zona de confort.

 

Busqué, me contacté con las personas indicadas y les hablé siempre con la verdad.

Tenía el compromiso y deseo de trabajar, pero nada me caería del cielo.

Yo sabía que estaba obligada a buscar mis propias oportunidades.

Y tengo la suerte de decir que he conocido gente espectacular que me ha ayudado.

 

En todas estas experiencias descubrí la necesidad y la oportunidad que había en el mercado.

Oportunidad que supe identificar y gracias a la cual inicié con el proyecto de Tutoreando.”

 

 

“La creación y objetivo de Tutoreando”

” Como te cuento yo siempre estuve dispuesta a trabajar.

Y así cuando me mudé a una nueva ciudad busqué todas las alternativas posibles porque a pesar de la beca, necesitaba los recursos para cuidar y educar a mi hija con lo mejor que pudiese.

 

Empecé dando clases de futbol.

Y en esta experiencia descubrí que, tanto los profesores, como las madres necesitamos de una herramienta que nos muestre las alternativas de cursos.

 

A mi me pasó cuando me mudé a Quito y buscaba cursos para mi hija. ¡No tenía idea cómo buscar o dónde encontrar!

Y vi que no era la única con esta necesidad.

En aquel entonces conocí a decenas de madres en la misma situación que yo.

Y, por supuesto, también a decenas de profesores que buscaban ofrecer sus cursos.

 

Entonces decidí construir esa herramienta que nos ayude a todos.

 

Y me gusta mucho lo que hago.

Pienso que es súper importante que los niños se desarrollen más allá de lo que aprenden en los colegios.

 

En mi caso, yo quiero que mi hija viva más experiencias y que aprenda más.

Pero además estoy 100% segura de que otras madres piensan igual y buscan el constante desarrollo para sus hijos.

 

Hoy mi sueño es que Tutoreando sea la principal plataforma para ayudarnos a los profesores a ofrecer nuestro servicios y a ayudar a los usuarios a encontrar lo que están buscando.

 

De esta forma generaremos más trabajo para muchos,

nos apoyamos entre nosotros y seguimos aprendiendo y desarrollándonos.”

 

 

“A las barreras y a los miedos los vencí con un plan de acción”

“En mi proceso de empoderamiento me encontré con muchas barreras.

Muchas.

Mis pensamientos se pusieron a prueba mil veces.

 

Mi familia, aunque me apoyaba en todo, dudaban de mis decisiones.

Pienso que temían que fuese a fallar, o querían protegerme de alguna forma.

 

Veía a mis amigas luchar por sueños similares a los míos y las vi sufrir.

Entonces mis miedos crecían,

pero no me detuve.

 

A las barreras y a los miedos los vencí con un plan de acción.

 

¡Y es que una no puede quedarse nunca con los brazos cruzados!

Si se desea algo, hay que salir a buscarlo y mover todo lo necesario para conseguirlo.

 

Se deben tocar todas las puertas necesarias y su una no se abre no importa, hay que seguir buscando.

 

A parte de eso también tuve la época en la que me enfrenté a muchas críticas y presiones por mi estado civil.

 

Esto es porque lastimosamente crecemos en una sociedad en la que te establecen muchos parámetros que te dictan ‘normas’ que cultivan nuestros miedos.

 

Normas absurdas que afirman que ‘si no te casas hasta los 30 te vas a quedar sola‘ entre otras cosas y eso no es cierto.

Ni tampoco es lo más importante.

 

Una tiene que comprender que esos miedos sociales son impuestos.

Son miedos adquiridos y debemos aprender a controlarlos.

 

Nosotras debemos atrevernos a construir nuestros sueños

Amarnos a nosotras mismas y sentirnos felices más allá de cualquier presión o crítica de la sociedad.”

 

 

“Me di cuenta de lo capaz que soy”

“Cuando empecé todo, era para mi muy difícil tomar decisiones.

Tenía una niña pequeña, tenía miedos, tenía compromisos…

 

Pero me di cuenta de lo capaz que soy y de las cosas que puedo lograr.

Comprendí que me necesito a mi misma y hoy decido en función de ello.

 

En el camino he aprendido a tomar decisiones realistas.

Aceptar mi situación, pero mantener mis sueños en perspectiva.

 

También he comprendido a valorar mi perseverancia y resultados.

No solo porque eso me ha dado seguridad, sino también porque con ello he recibido más apoyo.

Me he ganado la confianza de quienes me rodean.

 

Ahora mi sueño es estar en continuo desarrollo.

 

Quiero seguir avanzando y desarrollar más proyectos a parte de Tutoreando.

Quiero seguir creciendo, seguir aprendiendo y que mi hija también lo haga.

 

En estos años he conocido tantos nuevos temas y tantas nuevas personas que ahora mi lista de pasatiempos incluye aprender de todo.

 

Quiero aprender a hacer postres, quiero hacer alta montaña y también quiero darle la oportunidad a mi hija de aprender todo lo que desee.

 

Pero al mismo tiempo quiero siempre recordarme disfrutar más de mi presente.

Desde aquel accidente que tuve mientras estaba en la universidad comprendí la importancia de poner prioridades.

Descubrí la gran capacidad que tengo de aportar y ayudar a otros.

Y desde entonces vivo más consciente.

 

Hoy veo con atención a mi alrededor y me permito repartir mi ayuda y mi apoyo siempre que pueda.

 

Y es que para eso tenemos tantas capacidades.

Para usarlas y potenciarlas siempre.”

 

 

“El futuro con el que sueño”

“Cuando hablo de mi futuro pienso en lo que quiero entregarle a mi hija.

 

Pienso también en todos los negocios que quiero fundar y crecer.

En los cientos de proyectos que quiero cumplir y en todo lo que quiero aprender.

 

Pero ya que me insistes y me preguntas qué es lo que quiero para mi misma puedo decir que me imagino viviendo a las afueras.

 

Quiero volver a tener y estar rodeada de caballos.

Más alejada de la ciudad, viviendo en el campo.

 

En mi futuro me imagino satisfecha con mi vida.

 

Orgullosa de haber hecho lo que quise,

de haber cumplido mi sueño,

de haber luchado mucho

y de cada una de mis caídas y de mis logros

 

Siento que una de las cosas de las que más feliz me voy a sentir siempre es de haber construido algo que ha ayudado a tantas personas.

 

Y también me imagino junto a una pareja.

Por qué no.

 

No es algo que siento que necesito, pero si me imagino compartiendo mi vida con una pareja.

Independientemente de lo que viví de joven yo creo en el amor así que no he cerrado ninguna puerta.

 

Lo importante para mi es tener claro qué vida quiero construir y tomar mis desiciones en base a ello.

 

Valorar siempre todas mis capacidades y vivir a consciencia para poder ver las oportunidades.

 

Quiero recordar siempre lo importante que es mantenerme fuerte, cuidar mi salud y concentrarme en lo que sí puedo hacer.

 

Y claro,

seguir inspirando, sobre todo a mi hija, para que todas nosotras sepamos que sí podemos.

 

Simplemente SI PODEMOS hacer lo que de verdad deseamos.”

 

Querida Analuz, te agradezco enormemente la oportunidad de compartir tu historia.

Me siento muy honrada e inspirada por ti y estoy segura de que tu mensaje va a llegar a cientos de mujeres que necesitan un ejemplo de que sí pueden hacer realidad sus sueños.

De mi parte te deseo el mayor de los éxitos hoy y siempre.

Hasta pronto

Marie

 

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Escritora, asesora especializada en apoyar a mujeres a hacer frente y superar situaciones difíciles mediante el uso de historias, anécdotas, guías, vídeos y libros. Tiene un MBA y un máster de Humanidades. Es también la creadora del Blog Historias para Mujeres y autora del Libro “Siguiente Capítulo”